Recuerdo y no recuerdo LXXXII, LXXXII, LXXXIV y LXXXV


Recuerdo y no recuerdo LXXXII
El
Vivir encerrado en el propio cuerpo, es vivir disfrazado de uno mismo, es el destino de los hombres olvidados.
Fue un plan perfecto para sacarte de mi vida, robar los recuerdos,
desde ese día, los busco, con ansias los busco.
He dejado recado en la misericordia, ilusamente, he dejado recado,
por si alguien los encuentra, de aviso y me haga llegar una señal.
Yo debo haber tenido una vida, con seres queridos a mi lado, debí haber amado y ser correspondido,
y todas esas cosas, que la vida nos regala cuando las flores sonríen,
y la noche vela por nosotros, haciéndonos llegar la calma a nuestros corazones.
El olvido es un acto violento, inhumano, propio delos sentimientos que surgen del odio hacia las personas.
¡De esa cárcel saldré!, y llegaré a tus brazos¡, dejando atrás a los carceleros y sus escoltas.
Continuará…
Jorge J. Flores Durán



Recuerdo y no recuerdo LXXXIII
Ella
Las cárceles las construyen los hombres para encerrar a similares,
nadie podrá salir de su propia obra, prisionero serás de la flor y de sus pétalos.
El lamento muestra el sufrimiento y no sanará las heridas,
el que hizo daño tarde o temprano pagará sus acciones,
si el causal del dolor, eres tú, no habrá amnistía para tal crimen,
reconocer los hechos, remendarlos, traerá paz al corazón,
dejar de lado las justificaciones, limpia tus ojos de lágrimas perenne,
te ayudará a esperar el amanecer, por lejos que esté, sonreirá.
No puedes pedir más ayuda, la que tus brazos puedan sostener,
Si perdiste algo, de lo venidero sanarás.
Continuará…
Jorge J. Flores Durán











Recuerdo y no recuerdo LXXXIV
El

El que tiene palabras a disposición le es fácil opinar y juzgar.
hablar desde el olvido, es raspar el fondo de una olla, sabiendo que no queda nada.
No puedo cubrirme de la lluvia, si los aperos me han abandonado,
no puedo decir lo que deseo, y no entiendo lo que me dices.
Es más fácil saltar de una montaña a otra, que dialogar con un interlocutor,
es esperar un tren, donde no existen línea férrea, pasa el tiempo una y otra vez,
sin vagones ni locomotora, sin pasajeros, sin sonido, todo duerme, duerme.
En mi hay algo fuerte. Es un cimiento, del cual mi corazón pende,
es algo bueno y sano, generoso y dadivoso, lo ofrezco por una palabra,
una palabra que sea una llave maestra, solo una palabra pido.    
Continuará…
Jorge J. Flores Durán



Recuerdo y no recuerdo LXXXV
Ella
Has tenido más oportunidades para llegar a mí, que las vueltas que ha dado la tierra.
Si me alejé de ti, no fue por desamor, algo se interpuso entre nosotros,
fuiste dejando los recuerdos en cada mes del año y al final perdiste toda tu vida
y casi te llevas la mía,
si me hubiera quedado a tu lado, estaría desojada, al igual que una rosa,
que no tiene agua, mas que sus propias lágrimas.
Aprendí, que cuando el amor daña ya no lo es, y cuando se sufre tampoco lo es,
pero tú no eras parte de esa frase, tu daño era casi invisible, el sufrimiento no lo notaba,
con los años se fue acumulando, hasta que me olvidaste, y para mí fue la gran herida que me has dejado.
Poco son los amores que se separan amándose, pero son esos los que más sufren, y de más difícil reencuentro.
Tu sigues en el mundo del silencio, yo espero no haber perdido el derecho al amor.
Continuará…
Jorge J. Flores Durán


Comentarios

  1. Anónimo7:50 p. m.

    Muy hermoso sentimientos muy soñadores esperanzas , no certeras y causa mucho dolor tratar dé entenderlo felicidades al artista éxito

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  2. Anónimo8:18 a. m.

    Gracias , amigo
    ya leo tus siempre sutiles y profundos textos
    Abrazos
    luchow

    ResponderEliminar
  3. Anónimo8:20 a. m.

    Creí que ya se había terminado el homerico poema yq eua ambos protagonistas habían sucumbido al desamor y al olvido...
    Atte,

    ResponderEliminar
  4. Anónimo3:58 p. m.

    Estan dialogando mas estos dos veo...

    ResponderEliminar

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Gracias por escribirme. Te responderé a la brevedad. Jorge J. Flores Durán

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