Recuerdo y no recuerdo LXIV


El
Una forma de relatar la vida de los hombres, es a través de sus pérdidas, y no de lo apropiable,
el mundo se agranda al aceptar las derrotas, vivir no es ganar, vivir es sonreír.
Nadie se enferma súbitamente, o en un acto voluntarioso, su existencia funda especulaciones por sanarlas y frustración,
el enfermo es el primer culpable de la enfermedad,
al pensar que nunca debió enfermar, y luego por no creer sanar,
generando el ciclo del lamento, donde la enfermedad se gradúa.
He pensado en ti, más que en el esfuerzo de saber tu nombre,
y me imagino tu sonrisa, que con lentitud la alojas en mis ojos,
son esas cosas que la vida nos recuerda en un relato interminable,
de lo que se tiene, de lo que se fue.
Continuará...

Jorge J. Flores Durán

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Gracias por escribirme. Te responderé a la brevedad. Jorge J. Flores Durán

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