Recuerdo y no recuerdo LVII

Ella
Tener un amor escondido y envuelto de explicaciones,
es sinónimo de egoísmo, de herida.
Necesito tus brazos ¿Sabes para qué? Para llorar,
me he enfermado de ti, y no puedo sanarme sin ti,
eres la enfermedad y la sanación, la moneda,
la cárcel y la salida, eres mi vida y mi confusión.
El agresor daña con su violencia, eso lo sabemos las mujeres,
existen también, los que esconden y disimulan el daño,
nos damos cuenta cuando su ira penetra nuestros huesos.
Debes decir mi nombre para detenerme, mi nombre.
Continuará…
Jorge J. Flores Durán

Comentarios

  1. Anónimo5:52 p. m.

    Ja ja,ja, ahora a ver si eres,tan gallito...
    Vero

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  2. Anónimo6:00 p. m.

    Ella lo pide...ya pos!!

    ResponderEliminar
  3. Anónimo6:39 p. m.

    Sin palabras ...

    ResponderEliminar

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Gracias por escribirme. Te responderé a la brevedad. Jorge J. Flores Durán

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