Recuerdo y no recuerdo LIV

El.
Salir del corazón del adyacente sin herir y sin quedar herido
es mirar al mundo en pijamas sentado en una estrella.
Mi olvido es una columna vertebral de mármol
que desde un altar rige los pensamientos y movimientos.
Éste olvido es como un rezo, a pesar de conocerlo lo repito una y otra vez,
el olvido roba tu nombre y el sabor de la piel.
Te he querido hablar sin saber el puerto de mis palabras,
el que se pierde aprende a encontrar,
sé también que el amor perdido no se vuelve a encontrar nunca más,
lo que tengo es un recuerdo nomen nescio, y un amor en espera.
Continuará….

Jorge J. Flores Durán 

Comentarios

  1. Anónimo12:42 p. m.

    El crear esta sensibilidad es tu plus

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  2. Anónimo11:58 a. m.

    Gracias Poeta por tan lindos versos que vibran como una melodía reencantando el alma y los días.
    Un abraso.

    ResponderEliminar

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Gracias por escribirme. Te responderé a la brevedad. Jorge J. Flores Durán

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