Recuerdo y no recuerdo LIII


Ella
La ceguera intermitente hace estar en la marcha y en la rendición,
la costumbre de ser ejemplar destroza los andamios de las personas
no por mucho pedir obtendrás más cosas, el que pide debe dar.
No hay razón para persistir sobre lo mismo, a no ser que no se tenga otra razón para vivir,
alma modesta y pobre, de aquellos unilaterales que no tienen más que una hoja escrita con su nombre,
qué razones tendrán de seguir que no sea el avaro dinero disfrazado de comunión,
insólito es el párrafo del hombre anciano que escribe a la juventud,
insólito párrafo del hombre que habla en nombre de la mujer
No dejes que las palabras se enreden en tu cuello, huye de los que un día fueron certeros,
mi corazón espera, pero el cuerpo comienza a despedirse.
Continuará…
Jorge J. Flores Durán

Comentarios

  1. Anónimo11:24 a. m.

    Me gustó 
    Sacudido de la miel y empapado de algas salobres 
    canta poeta!!
    Salud!

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  2. Anónimo11:26 a. m.

    Muy bien poeta.
    Interesante texto

    ResponderEliminar
  3. Anónimo11:27 a. m.


    Hola, como ya te he contado en otras ocasiones, cada vez que leo uno u otro poema que envías, puedo decir que progresas porque le das y le das y eso está muy bien. Pero no olvides que uno escribe sobre todo para uno mismo, es como un espejo en la construcción de tu identidad.

    Esta vez te voy a enviar un libro, aunque ya me has dicho que la ficción no te interesa mucho. Necesito tu dirección completa, para que el envío no se vaya a perder en el camino. Si no cuesta muy caro te lo enviaré por correo certificado.

    Un abrazo.

    TITO

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  4. Anónimo11:32 a. m.

    Ya es demasiado.....esto parece respuesta a mis poemas. 

    Vero Garay

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Gracias por escribirme. Te responderé a la brevedad. Jorge J. Flores Durán

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