Recuerdo y no recuerdo XLVII


Ella
Me acuerdo del libro que guardaba mi madre en su mesita de noche,
lo ocultaba sin resultado porque lo leía mientras ella iba de compras,
en una página se leía: La paciencia es violencia como la esperanza es derrota,
razones tendrán las madres al permitir leer los libros a sus hijas, a escondidas.
Tú me pides paciencia y lo siento como un acto violento
al obligarme hacer algo contra mi voluntad
¡Ay amor! las palabras disimulan nuestra pena y a su vez nos muestran la salida,
¿Dime, qué es para ti la espera? Mi respuesta la conozco.
Los querubes del Parque se recogieron en busca de una taza de leche caliente,
y el silencio triunfa nuevamente es la suerte de los inmerecidos.
Continuará….
Jorge J. Flores Durán


Comentarios

  1. Anónimo9:40 a. m.

    Estimado admiro su capacidad descriptiva llevada a hermosos versos, felicitaciones

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  2. Anónimo9:41 a. m.

    Amigo
    Tu poema -conversación es riquísimo en sugerencias. No siempre
    alcanzo a expresar las mías.

    Ahora va una asociación con lo que escribí anoche, el capítulo 16 del
    Planeta de la Esperanza

    Ahí va acompañado por los 15 capítulos anteriores que irán a una
    reunión internacional en Cochabamba

    Abrazos

    Luis Weinstein

    ResponderEliminar
  3. Anónimo12:05 p. m.


    Bravo Choche, este poema te salió muy logrado, no pares de escribir. Un abrazo. TITO

    ResponderEliminar

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Gracias por escribirme. Te responderé a la brevedad. Jorge J. Flores Durán

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