Recuerdo y no recuerdo XLVI

El
Yo prometí amarte por siempre pensando que sí podía,
sin la cuartada de la senectud para extenderla sobre la mesa
u otras travesuras ingenuas para excusarme o cambiarlas por dulzura,
de todos modos, no tengo nada que decir frente a los árboles
que se encogen por la ebriedad de una nube perdida en la cota del corazón,
hay tanta hermosura en éste mundo que los sueños pueden jubilarse
y las palabras podrán dormir entre líneas y de punta a cabo de la hoja.
Es tan poco lo que pides, un nombre, y tan inmenso concederlo
me es más fácil juntar los dos polos terrestres a decir tu nombre,
ten paciencia no todos pueden hacer el mundo en pocos días.
Continuará….
Jorge J. Flores Durán

Comentarios

  1. Anónimo7:09 p. m.

    Lindo muy lindo

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  2. Anónimo3:53 p. m.

    Hermoso, me encanta!

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  3. Anónimo3:53 p. m.

    Hermoso, me encanta!

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  4. Anónimo3:57 p. m.

    66 recuerdo s hermano gracias por compartir excelente saludos

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  5. Anónimo4:48 p. m.

    Bellísimo, Jorge, gracias.

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Gracias por escribirme. Te responderé a la brevedad. Jorge J. Flores Durán

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