Recuerdo y no recuerdo XLV



Ella.
Has recobrado el deseo y la alegría ahora recuerda mi nombre,
debo escucharlo de tus labios para seguir esperando o iniciar tu olvido,
¡ay amor! me empujas a definir éste dilema por la herida.
Tendremos un final hecho para la ilusión literaria o para los dogmas,
que distinto sería si accedieras al entusiasmo del cuerpo,
a la melancolía del sigilo, a la imprudencia de la sonrisa.
¡Que injusta es la vida! quién debe hacer el último esfuerzo es el más débil,
el que lleva meses y meses postrado en una silla sin responder a las preguntas,
éste golpe nos llegó siendo núbiles y las promesas de amor ya fueron juradas
¡Ay amor! Estaré esperando que de tu boca salga mi nombre, estaré esperando.
Continuará….
Jorge J. Flores Durán

Comentarios

  1. Anónimo12:11 p. m.

    Estupenda!!!
    Gracias Jorge
    un abrazo

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  2. Anónimo12:11 p. m.

    Flores, amigo virtual: Acepta un consejo de un lego pero amistoso: Entregar mucho amor como lo muy dulce, hostiga, reflexiona; "el silencio tiene su propia voz".El buen pescador tiende sus buenas redes cuando las aguas se lo sugieren, paciencia.

    ResponderEliminar
  3. Anónimo12:12 p. m.

    Hola Jorge´
    Otra vez algo que surge al estímulo de tu texto , ni respuesta ni
    continuidad, pero sí deseos de compartir ángulos de mira y...cosas que
    salen...

    Abrazos

    luis

    ResponderEliminar
  4. Anónimo12:15 p. m.

    Tengo antirecuerdos- para recuerdos - cripto recuerdos

    LVI

    Acompañando mirada con sonrisas,les habló lo niño, con palabras todavía inmóviles o de otra dimensió, dibujando sus inquietudes…

    Se sintío un murmullo de un verde pálido:

    No es aquel recuerdo

    No se trata de aquella nostalgia

    Es un rumor,danzando en lo más denso de la noche de siempre.

    Es sombra de humo en espejo de sueño de un ser fallecido sin histotria de residencia en la tierra.

    Es sólo una chispa de una realidad extrangera a la nuestra

    La que gratuitamente mantien vivo el país mundial del Planeta de la Certeza.

    De una levedad cuántica, el rumor es mensaje: nuestro origen secreto espera la conversación entre nosotros que nos lleve, de regreso, antes de antes, antes de la sonrisa , el beso, la palabra, a saludar al origen, a conversar con lo otro.

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Gracias por escribirme. Te responderé a la brevedad. Jorge J. Flores Durán

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