Recuerdo y no recuerdo XL



El
Si la contestación es lo que buscas no la conozco.
Me aferro a un sabor indescriptible alojado en mi boca, en mi boca,
es un crisma para las heridas que nacen al otro lado del iris en un jardín vecino,
gestos de sinceridad descubren su origen y yo las siento mías y me lesionan.
Me duele el dolor, me duele el dolor ajeno, me duele el dolor, y el propio lo acepto,
un estado delirante me inunda y el sabor regresa a mi boca
sin sanar los dilates donados por el asombro segando  el consuelo, el consuelo.
No puedo ser indiferente a los labios que exigen humedad y correspondencia
nunca el amor ha llorado en dueto, silva triste su tristeza, entona solo su desdicha,
habrás dejado algo hermoso en mi boca que el sabor no desaparece, no desaparece.
Continuará….
Jorge J. Flores Durán

Comentarios

  1. Anónimo11:09 p. m.

    Muy bien...me encanta, es agradable encontrar poesía en loos fríos muros de FEIS... lo mal es que nadie casi nadie lee y son pocas la spersonas que te dan un mensaje positivo..nadie quiera ya escribir..

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Gracias por escribirme. Te responderé a la brevedad. Jorge J. Flores Durán

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