Recuerdo y no recuerdo XXXVIII


El
Algunas personas expresan su dolor reflejando los golpes a la carne,
¡El dolor del alma, el dolor de mi alma! ¿Cuál será su intensidad, su extensión?
Que difícil es para un hombre como yo reconocer su debilidad
cómo se puede sentir tanto amor por una mujer y al unísono no recordarla.
sentirse parte y residente de un dédalo de una noche con dos puertas, con dos puertas
¡El dolor del alma, el dolor de mi alma! ¿Cuál será su intensidad, su extensión?!.
Mujer amada dame un trozo de la fruta jugosa que el sediento imagina
muéstrame las escrituras esparcidas en un palimpsesto,
¡Rasga el cielo! y lo intangible coronará los deseos de los súbditos almacenados
para encontrar el camino subyacente y entender la conjura alimentada.
Continuará….
 Jorge J. Flores Durán

Comentarios

  1. Anónimo4:20 p. m.

    Gracias,JOrge, me encantó.

    ResponderEliminar
  2. Anónimo3:25 p. m.

    Saludos ... Gracias por tu Aporte Cultural, Da gusto leerte <3

    ResponderEliminar
  3. Anónimo3:27 p. m.

    hola Jorge!

    gracias x tus poemas

    abrazos!

    ResponderEliminar
  4. Anónimo4:08 p. m.

    Hermoso!!!!!

    ResponderEliminar
  5. Anónimo9:05 a. m.

    Me. Encantó...

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Gracias por escribirme. Te responderé a la brevedad. Jorge J. Flores Durán

Entradas más populares de este blog

Toni Morrison

Aleucse, o escuela al revés

Charles Baudelaire … la carta suicida