Recuerdo y no recuerdo XXXVI



El
Prueba de mi amor es el deseo de obtener las fuerzas extraviadas,
para no disminuir lo existente entre nosotros. Desconozco la métrica de la distancia.
¡Desconozco muchas cosas!, entre ellas me desconozco y te desconozco,
desconozco las manos, desconozco el vocabulario,
simplemente desconozco lo esencial, lo esencial.
¡Ay heridas, ay heridas que queman el corazón!,
lo dicen las epístolas y lo dicen los indigentes, lo dicen los falto de sol.
No necesito a la samaritana cerca del lecho de la laceria,
o que abra las ventanas en la mañanas  y que me acerque el cuscurro
necesito a la mujer que estuvo en mis brazos y que siento perder, perder.
Continuará….
Jorge J. Flores Durán

Comentarios

  1. Anónimo10:32 p. m.

    Hermoso!!!! Gracias!!!

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  2. Anónimo10:33 p. m.

    Me encantó,percibí la fuerza del sentimiento .

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Gracias por escribirme. Te responderé a la brevedad. Jorge J. Flores Durán

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