Recuerdo y no recuerdo XXXV


Ella.
Las palabras se alejan y sangran y su linfa pierde temperatura
emergiendo el color púrpura para anunciar las malas nuevas
amor que no llega a otro corazón se disuelve se diluye
hombre que no lucha no sabrá nunca de victorias o de derrotas
solo imaginará un pasado del cual no quiso pertenecer.
Yo no puedo decirte: ¡Levántate Lazaro! Porque yo te amo
de nuestros besos debes volver al amor, a nuestro amor.
Me has contagiado con el ritmo agónico de una Senza Misura
deseo que los versos de An die Freude lleguen a tu corazón
y que juntos con serenidad conversemos de los sucesos acaecidos.
Continuará….
Jorge J. Flores Durán

Comentarios

  1. Anónimo11:48 a. m.

    La linfa de los sucesos acaecidos pasa , inexpresiva, por la estación de la indiferencia, hace verde verónica al jardín del amor,se alza , orgullosa, en el bosque de las curiosidades , se encoje, hasta casi humo, en el bosque de los errores, evita , alevosa, el desierto de lo desconocido, toma su cara en el jardín donde comparten los recuerdos.
    Luis W

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Gracias por escribirme. Te responderé a la brevedad. Jorge J. Flores Durán

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