Recuerdo y no recuerdo XXXIV


 El.
Lo finito que conozco es el Ser Humano, su conocimiento, su sabiduría.
Lo inconmensurable es lo desconocido donde la luz capitula, se rinde.
En lo anterior están las llaves para salir de ésta incalificable situación
en la cual sospecho encontrarme, más allá de dicha conjetura no sé más.
Entiendo al desafortunado, al que se atrasa, al que es negado,
recibo similares  consecuencias de actos inconscientes, irrelevantes,
y soy acusado sin pruebas y con mala intención y finalmente condenado.
¿De qué hablo? De los deseos de estar en tus brazos y de la angustia de no lograrlo
de lo finito que me siento, de una cárcel pequeña y lacerante.
Hablo de saber besar, saludar y sonreír y al mismo tiempo no sé de qué hablo.
Continuará…
Jorge J. Flores Durán





Comentarios

  1. Anónimo12:07 p. m.


    Gracias querido Jorge por la inagotable agua de tu poesía.
    Abrazos

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Gracias por escribirme. Te responderé a la brevedad. Jorge J. Flores Durán

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