Recuerdo y no recuerdo XVIII


Ella
Yo tuve un padre anciano que desde un banco de una plaza me observaba jugar.  
A iguales invitaciones las mismas respuestas: “Juega hija que yo estoy leyendo”
nunca supe si era por el interés del libro o por miedo a caer y no poder levantarse  después.
Lo que me atrajo de ti fue tu vigor saltabas como resorte a la salida del liceo
corrías  por toda la cuadra y te devolvías pensando que olvidabas  algo
siempre fuiste el mejor de la clase y con inocencia  decías que nunca estudiabas
fueron los comienzos de mi enamoramiento la gestación de mis besos.
Cuán fue mi alegría al ver que existía una persona que no leía y brillaba en la escuela
tampoco pensaba que ibas a ser tú el amor de mi vida.
¡Vuelve ahora!  ¡Pronuncia!, ¡Articula! Esas palabras bellas, enuncia el amor.
Continuará….

Jorge J. Flores Durán

Comentarios

  1. Anónimo7:13 p. m.

    emotivas lineas poeta, un encantador recuerdo que llega al corazón, espero la continuación de este bello momento aqui expuesto te felicito poeta bello sentimiento.

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  2. Anónimo7:15 p. m.

    igualmente mi bello poeta un honor leerlo feliz tarde.

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  3. Anónimo9:15 p. m.

    Uy, qué lindo...

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Gracias por escribirme. Te responderé a la brevedad. Jorge J. Flores Durán

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