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Mostrando las entradas de agosto 6, 2015

Ciertamente no eran para mi.

Si dejó sus besos en mi boca
es hora  de venir por ellos
no acostumbro retener lo ajeno
si se duermen se mudarán.

Cuando nos mirarnos a los ojos
no encontró otro lugar para confiar
sus besos los dejó en prenda
por no poder llevarlos con usted.

Recostados en el Chaise Longue
recibí su sabor
sobre flores precoces
entre sostenido y bemol.

Le ruego que los retire pronto
ciertamente no eran para mi
la noche le jugó una mala pasada
y su néctar se apoderó de mi corazón.
Jorge J. Flores Durán.