La educación de la hermosura



Regresa de la ausencia sin escusas
ignorando el  macilento corazón,
entra con la sonrisa colgada en las manos
abriendo las puertas que con injusticia cerró.

Precoz aprendió a llenar el vacío
y con gentileza lo deja vacante nuevamente
lo hace con lo irremediable y con lo innecesario
es indiferencia y rapidez, un giro de su cintura.

Quién le pedirá explicación
quién tendrá el valor a desafiar al sol
de dónde sacar las fuerzas para no desvanecerse,
su hermosura tiene los dos  filo de la espada.

Educar mi corazón de su hermosura, de sus ojos
de los movimientos nocturnos, de sus sombras que entran y salen
regalando incertidumbre  al alba y el desayuno servido.
Es su educación es su hermosura.
Jorge J. Flores Durán

Comentarios

  1. Anónimo9:30 a. m.

    Regalando incertidumbre...

    La hermosura de este poema vuela por encima de las medidas, nada en la plenitud de lo terrestre, parpadea sin vacilar ante la lucidez del primero en en tener en la consciencia a todos los humanos
    Felicitaciones lo siento un poema cumbre
    ¡Y un texto sobre el alcalde?
    Abrazos
    luchow

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  2. Anónimo9:33 a. m.

    Hola Jorge
    ¡Bellísimo!, La hermosura o belleza es parte de nuestra educación, es nuestra riqueza interna que nos lleva a la felicidad, a la verdad de las cosas, aprendiendo a ver, a escuchar se cultiva la atención y la admiración.
    cariñosos saludos

    ResponderEliminar
  3. Anónimo9:34 a. m.

    Oiga!!!!
    Quién le autorizó a escribir de mí??? Jajajjajaja

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  4. Anónimo9:36 a. m.

    Precioso!!

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  5. Anónimo11:44 a. m.

    Gracias, Jorge; bello.

    ResponderEliminar

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Gracias por escribirme. Te responderé a la brevedad. Jorge J. Flores Durán

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