Ciertamente no eran para mi.

Si dejó sus besos en mi boca
es hora  de venir por ellos
no acostumbro retener lo ajeno
si se duermen se mudarán.

Cuando nos mirarnos a los ojos
no encontró otro lugar para confiar
sus besos los dejó en prenda
por no poder llevarlos con usted.

Recostados en el Chaise Longue
recibí su sabor
sobre flores precoces
entre sostenido y bemol.

Le ruego que los retire pronto
ciertamente no eran para mi
la noche le jugó una mala pasada
y su néctar se apoderó de mi corazón.
Jorge J. Flores Durán.

Comentarios

  1. Anónimo10:42 a. m.

    ¡Hermoso !
    Simplemente hermoso.....
    Me gustó mucho, es....bello,aromático, frutal ...brutal.
    Gracias Poeta.

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  2. Anónimo10:42 a. m.

    Un poema muy intenso y bellísimo!, Lleno de sentimientos que hacen reflexionar y pensar, sentimientos profundos sobre el amor vivido, el amor ausente, ya con un significado individual para cada uno. Se refleja un gran sentimiento de una parte sensible y emotiva que es difícil de expresar, que es el amor, donde en esos momentos el corazón sonrió alegremente dejando su huella.
    cariñosos saludos

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  3. Anónimo10:51 a. m.

    Que románticos, Jorje:

    Que no eran para ti
    esos besos
    ¿Paras quien eran
    si no eran un si?
    Alejandro

    ResponderEliminar
  4. Anónimo4:08 p. m.

    que hermoso lo que escribes¡¡¡¡¡¡

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  5. Ahora entro para dejarte un saludo en tu bello espacio. Está muy hermoso, Jorge...tu poesía es delicada, sentimental, a veces romántica, otras filosófica, pero siempre agradable de leer.

    Un abrazo.

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Gracias por escribirme. Te responderé a la brevedad. Jorge J. Flores Durán

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