Un amor sin testigos

Un amor sin testigos

Él la admira,
ella se Impacienta sino es contemplada
jamás han roto lo implícito del silencio
pese al sol que sobrevuela sus ojos.

Desconocen la ausencia del  pábulo,
no es una enfermedad
pero enferma
¿Quién no enferma de amor?.

Están  convalecientes
y  no en un sanatorio,
deambulan sin pócima que los alivie
 sin la piedad de los dogmas.

Un amor sin testigos
no es hablar de amantes
de un amor dudoso
o representado.

Es la forma que tiene la soledad
de arrancar el corazón
la soledad no siempre es solitaria
en el amor es de a dos.

Un amor sin testigo no puede germinar
nunca saldrán de la pernoctación 
o darán su firma al notario
o saludarán al presbítero en una iglesia.

Nada que les suceda los alejará ni los unirá
ellos supieron primero del cuerpo
y inmediatamente del frío
como dos piedras en el río.

Jorge J. Flores Durán

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Toni Morrison

Aleucse, o escuela al revés

Charles Baudelaire … la carta suicida