Diatriba

No aceptes insultos
por pequeñas que sean las diatribas
cuando se repiten
terminan atravesando el corazón.

¿Quién puede andar  herido?
Quién puede aceptar ser humillado?
Las aves luego del vuelo caen
los animales luego del grito caen.

Nadie ni nada
puede herirte
ni el sol, ni la bravura
ni lo hermoso o lo desvanecido.

La vida  nos va hiriendo lo suficiente
para que otros se unan sin ser invitados.
Esas palabras no lo son
si no flechas a tu corazón.

Jorge J. Flores Durán 

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