A la hora de onces

A la hora de onces.
El  mar en la espalda como una capa que cuelga desde un sombrero. Sus manos suben  al pelo para acomodarlo con la ayuda del viento, luego las seca  en su delantal amarillo como el color de los vellos del maíz. Ella no sabe que el mar silenciosamente ha crecido como el humo de una chimenea, sin embargo sigue indiferente recogiendo las rosas de su jardín, como lo haría una niña en una tarde infantil. Donde ella vive, las casas son como las olas del mar, suben y bajan como cuando alguien desciende de un tobogán. Siempre la veía entrar y salir a su casa tranquila y feliz. Un día no vio el mar que abrió su enorme boca y el silencio se dejó sentir. Cada año salen flores desde su pensíl. Siguen ahí sin público, sin aplausos, sin barniz. Todos la recuerdan ahora, al ver su casa vacía o al sentir al mar rugir, siempre a la misma hora cuando dejó de sonreír.
Jorge J. Flores Durán

Comentarios

  1. Anónimo9:57 a. m.

    Sin palabras, Jorge.
    Gracias.

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  2. Anónimo12:02 p. m.

    Que bonito poema negro! Te pasaste!

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  3. Anónimo12:05 p. m.

    Hola Jorge
    ¡Demasiada tristeza llueve en el aire!, su jardín muestra su belleza en nítidos recuerdos y su sonrisa siempre se reflejará en las olas que el mar
    apasionado y tan bravío la reclamo un día a la hora de las onces.
    Cariñosos saludos

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    Respuestas
    1. Muchas gracias Carmen, el poema está basado en una imagen real que vi, en una costa del sur de Chile, al otro año con el maremoto del 2010 esa zona fue devastada
      Saludos

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  4. Anónimo1:57 p. m.

    bello ..triste ..

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  5. Anónimo7:01 a. m.

    ...marino,
    aromático
    fresco
    frutal
    menta,toronjil..
    pasado y presente.

    Un abraso enorme,gigante.
    Ximena...

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  6. Anónimo7:05 a. m.

    Hola Jorge
    Te quiero mandar este borrador que terminé de armar al leer tu poema
    Abrazos
    luis Weisntein

    Se había olvidado
    ------------------------

    Fue sólo un descuido Sin embargo, con desenfado, entró en su tiempo
    y ya no se acordaba….Y era lo fundamental…
    Broto una mirada. Le llegó a una hondura desconocida hasta entonces .Tenía algo, puro,
    Puro como el desnudo absoluto .
    No alcanzó a estar perpleja.Irrumpió otro mundo
    Recordó grande,
    Grande como la última palabra pronunciada por el mar.
    Se encontró con el secreto olvidado.
    ¿Cómo no olvidar el ser una mariposa tan sabia…
    tan sabia como para haber podido convertirse en mujer?

    Tan sabia y tan distraída.

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  7. Anónimo7:07 a. m.

    Siento un como que soltaste el mar de la imginación y te llevo a lo surreal y a la, prosa poética
    Intuyo que es un paso importante
    Yo me entén poor integra algon
    Luis Weinstein

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  8. Anónimo6:07 p. m.

    Bravo, y más aplausos, so good!!

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  9. Anónimo6:08 p. m.

    Siempre letras que calan hondo , las que admiro tanto !!!!!!! Besos

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Gracias por escribirme. Te responderé a la brevedad. Jorge J. Flores Durán

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