Mientras esto no suceda


Cada hombre crece para luego desaparecer,
mientras esto no suceda todos vamos a sonreír,
miraré sus ojos y le diré lo hermosos que son
y si usted lo duda, lo repetiré nuevamente hasta que usted lo acepte.

El día llega silencioso y abre antes de las nubes
para decirnos que ya viene como los regalos
mientras esto no suceda mi cuerpo se acerca a su espalda
como las preguntas en la puerta de una iglesia.

Si la noche fuera un balón daría bote perdiéndose  en su misma oscuridad
como el cobijo del vagabundo que solo conversa con su propia miseria
mientras esto no suceda levantaremos las manos para no olvidar
lo negra que hemos vuelto a la noche que ni la luz del corazón la enciende.

Por más acompañados que estemos en un momento sentiremos la soledad  
y nos hará pensar que ella se puede quedar si nosotros la dejamos entrar
 mientras esto no suceda, yo seguiré en su corazón
para decirle a usted lo hermoso que es el amor.

Jorge J. Flores Durán.

Comentarios

  1. Anónimo3:47 p. m.

    Querido Jorge

    Como Pedro por su casa, entras a la vida cotidiana, a los entretejimientos viisible e invisibles en el espesor de los diálogos

    Envié tu poema a una psicóloga poeta que me pedía un texto de terapia poética existencial.

    Eres una especie de miembro anónimo del comité editorial de Co incidir. ¿Aceptarías integrarlo? Ya estás hacieno la función. No hay nada coercitivo ni compulsivo. Es lo que haces y no tienes compromiso de ninguna especie.


    Abrazos

    luis

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  2. Anónimo3:59 p. m.

    Hola Jorge
    Bellísimo poema!, donde verdaderamente nos da a conocer la sonrisa hermosa que nos da la vida gozando el amor que nos hace felices mientras vivamos, por eso el amor es la fuente de la felicidad y de la vida en nuestro planeta, es lo más hermosos que se nos presenta.
    cariñosos saludos

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  3. Anónimo4:20 p. m.

    Este poema está muy bello y muy sólido! Parabems! M

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  4. Anónimo4:33 p. m.

    Yo le abrí la puerta a la soledad, y está conmigo, cobijándose del otoño, allá las hojas caen acompañadas y ella a mí me hacía falta, y acá estamos, escuchando el silencio y el viento
    A ella no le temo, es al dolor anquilosado de saber que la existencia, de esta a vida a la que tanto tengo que agradecer, es la misma que de puro transcurrir, me agarrota a veces el gesto y las piernas y me mantiene paralizada esperando angustiada el sonido del viento o de algo que en silenciosa complicidad llegue, como ella... y cuando ya la soledad ya está conmigo, me calmo, respiramos juntas y mi corazón sonríe aliviado, estoy viva!

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  5. Anónimo4:37 p. m.

    Bonjour ,
    Je reçois régulièrement tes poèmes. C' est parfois difficile pour moi de tout comprendre. J'ai bien aimé en particulier Incognoscible y Carta al viento.

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Gracias por escribirme. Te responderé a la brevedad. Jorge J. Flores Durán

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