Sudor

Sudor

Su mirada se detiene en la esfera de su reloj
como freno   inesperado de una locomotora
es el término de los movimientos
una lápida al encuentro celestial.

No es necesario abrir las palabras
corregir la acentuación, los tildes
sin mover los labios hemos comprendido
que todo esto no tiene solución.

Un calendario con un día semanal
con cuatro días por mes 
un año con cuarenta y cuatro días
es lo único que nos podemos ofrecer.

Es lo único que nos podemos ofrecer
usted y yo en el mundo del sudor
todo se suspende y se posterga 
por mirar la esfera de su reloj.

Jorge J. Flores Durán

 

Comentarios

  1. Anónimo10:50 a. m.


    28/03/2014 13:05
    Natalia Ramirez
    Buen día señor. Gracias por el bello poema de la vez pasada. Es un honor para mí tenerlo entre mis contactos. A mí me encanta escribir. Espero algún día llegar a crear tantas maravillas como usted.
    ¡¡Felicitaciones!!

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  2. Muchas gracias Natalia, escribir es un oficio se requiere dedicación. Te daría un consejo que no busques la excelencia o lo hermoso, eso llegará si trabajas todos los días. Un abrazo Jorge

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  3. Anónimo11:07 a. m.

    ¡oh!
    Ayer pase vertiginosa buscándole
    .....no te encontré..
    hoy pasé por otro caminito
    ramito de toronjil y menta
    y esta vez tuve éxito
    "un calendario con un día semanal , con cuatro días por mes....."
    tengo que encontrarte poema mío...
    tengo que hallarte aunque aceche la tormenta.
    Gracias.
    Él escribe
    y yo
    levito
    alucinada,
    en el poema,
    soy tan pobre, que solo tengo para dar
    un beso un día semanal.

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  4. Anónimo11:11 a. m.

    y en ese laberinto de quietas aguas
    se hunde usted para salir
    de una vez y para siempre
    a mirar las embarcaciones
    de la muerte
    donde va su reflejo
    como un puñado de cenizas
    aletea usted en la superficie
    de ese viaje
    y recuerda sus amores
    los gestos que le llenaron el rostro
    las campanas que le invitaron
    al reino
    y descubre que no tiene segundos
    en el alma
    que alli todo y nada se confunden
    que todo ha sido un sueño
    y se deja llevar por las corrientes
    de ese laberinto aislado de las muchedumbres
    esperando la llegada tierna
    de las reencarnaciones

    Mario Hernan

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  5. Anónimo11:17 a. m.

    Hola Jorge
    Un poema grandioso lleno de ritmo poético, recreado con tanto fervor y tanta belleza en sus palabras, este misterioso sudor se lleva encima del corazón.
    cariñosos saludos

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  6. Gracias Carmen.
    Quien mira el reloj es la mujer, que se podría decir que lleva el control, pero si eso fuera cierto es para evitar las consecuencias de ser develada.

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Gracias por escribirme. Te responderé a la brevedad. Jorge J. Flores Durán

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