Mo Yan


Mo Yan, nuevo premio nobel de literatura 2012
"Un buen escritor
sabe encontrar la mejor manera
para contar lo que quiere decir".
Mo Yan.

Propósitos recogidos por Jorge J. Flores Durán
El joven Mo Yan, miembro del ejército de su país, y que con seguridad marchó y cantó en las heladas mañanas de China: “¡Marchemos! Gente de toda nacionalidad/El gran Partido Comunista nos guía continuando la Gran Marcha,/Millones, pero un sólo corazón, hacia un mañana comunista,/Desarrolla y protege al país en una fiera batalla./¡Marchemos! ¡Marchemos! ¡Marchemos!/Por generaciones,/Alzaremos el estandarte de Mao Tse Tung, ¡marchemos!/Alzaremos el estandarte de Mao Tse Tung, ¡marchemos!/¡Marchemos! ¡Marchemos! ¡Adelante!/”( himno nacional de la República Popular China.).
 Pero esto no sería por mucho tiempo, él renuncia para dedicarse a escribir por tiempo completo y 25 años después obtiene el Premio Nobel.
Mo Ya, escritor chino de 57 años Proviene de una familia de campesinos analfabetos, con unas 80 novelas y cuentos cortos en sus hombros. Las novelas más destacadas (conocidas en occidente) son: La república del Vino, Grandes Tetas, Amplias Caderas y El canto de Ajo.
Hace cuatro años, en una entrevista con diario español EL PAÍS, el escritor chino Mo Yan aseguró que aún estaba lejos el día en que un ciudadano chino pudiera lograr el renombrado galardón. "Quizás dentro de 100 años", respondió lacónico en un hotel de Pekín. "Es un premio occidental, es difícil para los extranjeros comprender la literatura China  Me ha sorprendido mucho dice Mo Yan porque sentía que no estaba muy alto en términos de calificación [entre los escritores chinos]. Hay muchos y  buenos escritores y mi posición no era muy elevada", ha asegurado a algunos periodistas en su pueblo natal. Creo que China tiene muchos autores excepcionales y que sus grandes obras deberían ser reconocidas por el mundo.
Al conocer la designación de Mo Yan la prensa en China escribió:Mo Yan es el primer escritor chino que gana el Nobel de Literatura. Los escritores chinos han esperado demasiado tiempo, el pueblo chino ha esperado demasiado tiempo", Indudablemente, se merece el premio ha señalado el Diario del Pueblo, órgano oficial del Partido Comunista Chino (PCCh).

 En la novela La República del Vino se ve a Mo Yan como un escritor satírico, una especie que florece en tiempos y lugares de férrea disciplina social y política; su sátira no conoce fronteras y esta vez se adentra más que nunca en el terreno de lo fantástico. La escritura de Mo Yan se basa en el uso de los símbolos, como es tradición en la literatura china (el pequeño demonio, el niño de piel escamosa...) y en una sobreabundancia de imágenes que se suceden interrupidamente. Su sátira -sobre el poder, la corrupción, la obsesión por la comida y la bebida, la estructura social china, la burocracia y la Administración, el oportunismo de los cargos políticos...- es no sólo demoledora, sino, que se apoya en una falta de delicadeza a la vivencia de los personajes. Mo Yan es grosero y brutal en la expresión, no tiene el menor reparo en llevar al extremo el humor que practica, lleno de descripciones desagradables cuando son necesarias y proclives a lo grotesco, no las reúsa. Es posible que resulte a veces algo reiterativo para el lector (acostumbrado a la escritura occidental), pero es su manera de narrar .El resultado es un libro tan divertido como aparentemente incoherente que, sin embargo, mantiene con enorme habilidad la esencia del relato: el absurdo de la existencia en un país sometido a un control total y la fluencia de la vida dentro de semejante encerrona. La historia del personaje (Ding Gou'er ) que Mo Yan relata es un alarde de inventiva. En paralelo a ella, los relatos de Li Yidou (otro personaje) cumplen con la misión de mostrar un estilo de vida provinciano en un tono realista que establece el adecuado contraste con las estrambóticas aventuras del investigador, uno de los personajes más inútiles y conmovedores a la vez con que podemos toparnos como lectores. En buena parte, el excelente resultado de esta novela se debe a que Mo Yan demuestra haber leído muy bien a Kafka, al utilizar la técnica de contar un suceso o serie de sucesos fantásticos con el más depurado realismo (de ahí surge la inmortal metamorfosis), creando una suerte de relato rítmico de una gran efectividad expresiva. El resultado de todo ello es una historia subversiva, disparatada que a base de echar cortinas de humo sobre el verdadero sentido de la narración, consigue acabar exponiéndolo con la habilidad de un consumado ilusionista, sin embargo Mo Yan ha roto esta tendencia, no es un hombre polémico. A pesar de las críticas a la sociedad China latentes en sus libros, ha evitado los conflictos con el poder, hasta el punto que incluso es vicepresidente de la Asociación de Escritores de China, organización respaldada por el Gobierno.  Mo Yan ha apoyado las políticas oficiales sobre arte y cultura, que establecen que estos deben servir a la causa “socialista” y, por tanto, no poner en peligro el gobierno único del PCCh. "Aún hay cosas que no se pueden plasmar de forma directa (en China), pero la situación es mucho mejor que en el pasado", dijo a un periódico. "Un buen escritor sabe encontrar la mejor manera para contar lo que quiere decir".

Critica al premio otorgado
Los disidentes han recibido la noticia sobre el galardón otorgado por la Academia Sueca, con críticas.
El escritor chino Liao Yiwu (1958), considerado el poeta de la matanza de la plaza de Tiananmen, porque la predijo en un poema llamado Masacre, escrito un día antes de la misma, ha atacado con dureza al flamante premio Nobel de Literatura 2012, su compatriota Mo Yan, a quien ha calificado de "canalla" y de intelectual del régimen. Mo Yan hace pocos meses organizó un acto con cien escritores en el que cada uno transcribió un texto de Mao como muestra de fidelidad al régimen. Eso da una idea del personaje, es un canalla". Mo Yan ha respondido sus críticos diciendo: Si hubiesen leído sus libros habrían visto que los escribo "bajo una gran presión" y se me expusesto a "grandes riesgos".
Liao, cuyos libros están prohibidos en su país, recibirá este domingo el Premio de la Paz de los Libreros Alemanes. Por su denuncia contra la opresión en China, estuvo preso cuatro años, lo que los plasmó en su obra Por Una canción y cientos de canciones. Actualmente  está exiliado en  Alemania, desde  Berlín sostuvo "Hay muchos parámetros según los cuales se puede medir a un escritor. Pero China es una dictadura y en una dictadura un escritor no puede dejar a un lado la moral", Liao, se enteró de la concesión del Nobel para Mo Yan cuando viajaba en el tren que le llevaba de Berlín a Fráncfort. Liao se suma así a las críticas lanzadas ayer por el más conocido disidente chino, el artista Ai Weiwei, quien denunció "la insensibilidad" de la Academia sueca en la concesión del premio más célebre de la literatura mundial. Otros activistas y escritores chinos aseguran que Mo Yan no es merecedor del premio. "Es parte del sistema", ha asegurado el conocido activista Ai Weiwei, quien, según “Efe”, denuncia "la insensibilidad" de la Academia sueca a la hora de conceder el premio a Mo Yan mientras Liu Xiaobo (Nobel de la Paz 2010) permanece todavía encarcelado y su mujer, Liu Xia, sometida a un régimen de arresto domiciliario sin que se conozcan cargos contra ella.
Para Yi Shicun, un ensayista y crítico literario en Pekín, la elección “es desconcertante. No tiene sentido”. “Sus trabajos son de la década de 1980, cuando fue influido por la literatura latinoamericana. No creo que haya creado sus propias cosas. No le consideramos un innovador en literatura china", ha declarado a la agencia Reuters. En el lado político, canta en sintonía con un régimen no democrático. Es inapropiado que gane el Nobel de Literatura". "Como escritor influyente, no ha utilizado su peso para hablar a favor de los intelectuales y los presos políticos.
Antecedentes de la literatura China
Hasta el siglo XX la novela en China nunca fue “un género prestigioso”, actitud que sorprende al lector occidental que haya tenido el placer de adentrarse en las grandes, inconmensurables y prácticamente inabarcables novelas chinas del siglo XVIII como El sueño del pabellón rojo (que Borges calificó de “novela infinita”), El erudito de las carcajadas, Viaje al Oeste, (las tres traducidas al español), Historia de los tres reinos, y A orillas del agua (quizá la mejor novela china de todos los tiempos). Sorprenden en estas novelas sus bifurcaciones en torno a un eje central elástico como el bambú, sus cientos de personajes, y la naturalidad caótica con que se va deslizando la narración. Sin olvidar que fue un Siglo del que también surgieron narraciones mucho más comedidas y breves como los admirables Relatos de una vida fugitiva de Shen Fou.
En el siglo XIX la narrativa china decae por un efecto de saturación de su propia mecánica inabarcable, que la oponía frontalmente a la poesía, más sintética, más elíptica, más penetrante, más musical y filosófica. La poesía era considerada, desde la época clásica, el género más elevado y venerado por los chinos, y de hecho algunas de sus obras más universales son poemarios.
En el primer cuarto del siglo XX la narrativa china empieza a resucitar mirando a Occidente y modernizándose. El primero que hizo una forma de narrar fue Lu Xun, que fue para China lo mismo que Mishima para Japón: la occidentalización del discurso narrativo, buscando una forma de argumentar más geométrica y racional y evitando las bifurcaciones desmedidas y los discursos infinitos. Digamos que Lu Xun puso tasa a tanto desvarío.
Luego vino el “naturalismo” socialista con novelistas como Mao Dun, sin olvidar que la narrativa socialista era ya un occidentalismo. “Por raro que parezca, para China fue una manera de entrar en un movimiento internacional que sobrepasaba su milenaria autarquía cultural.”
Superado el maoísmo y los excesos de la revolución cultural, apareció una generación puente, que hizo de vínculo entre el realismo socialista y el presente, a la que pertenece Mo Yan.
Se ha dicho hasta la saciedad que en Mo Yan la influencia occidental se hace muy patente. Él mismo lo ha dicho. No lo pongo en duda, pero creo al mismo tiempo que Mo Yan ha sabido aprovechar lo mejor de las grandes novelas chinas (como Murakami ha hecho con la tradición japonesa). En algunas de sus grandes, grandísimas novelas como La república del vino y Grandes tetas, amplias caderas se detectan muchas influencias occidentales, pero también se observa una recuperación de la narrativa tradicional china, y de hecho son obras que por su vastedad, su abundancia de personajes, su invocación al caos y sus bifurcaciones se parecen más a los grandes clásicos del XVIII que a Joyce, a Proust, a Kafka o al realismo mágico del boom.
A pesar de todo de lo que se pueda decir, Mo Ya entre Vino, Grandes Tetas  y  Ajo ya es premio Nobel 2012
Jorge J. Flores Durán
12.2012.









Comentarios

  1. Anónimo5:26 p. m.

    Jorge, tu artículo sobre el premio nobel de literatura está excelente, permíteme compartirlo en mi página, citando tu autoría, por supuesto. Te felicito y te agradezco. Muy bueno. Y muy útil para hacer de la vida algo más grato, papel que para mí, los buenos libros, cumplen regaladamente.

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  2. Anónimo5:27 p. m.

    Muchas gracias por tan didáctico mensaje, Super interesante,lo agradezco sinceramente

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  3. Anónimo5:28 p. m.

    Hola Jorge
    Muy interesante lo que has escrito acerca de este gran escritor chino Mo Yan, ganador del premio Nobel de Literatura y merecedor de este galardón, sus libros he escuchado están muy de moda en la feria del libro de Frankfurt, un escritor de mucho valor literario. Triste se me hace que no haya leído nada de él pero ahora trataré de conseguir algunas obras.
    cariñosamente

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  4. Anónimo5:28 p. m.

    Gracias Jorge, interesante, buscaré los libros tanto de Mo Yan, como los de Liao.

    Cariños,

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  5. Anónimo5:29 p. m.

    Gracias Jorge por ayudarnos entender a este Premio Nóbel!!

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  6. Anónimo10:01 p. m.

    Un gran aporte, querido amigo
    Sólo balbuceo algo de la cultura china, pero incluso en ello no
    entra la novela. Te agradezco mucho esta orientación general y sobre
    Mo yan en particular
    Abrazos
    luis

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Gracias por escribirme. Te responderé a la brevedad. Jorge J. Flores Durán

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