12 agosto 2011
No permitas por favor, no permitas que me vaya.
No permitas por favor, no permitas que me vaya,
por favor no me dejes ir, ir
las hojas que vuelan ya, ya nunca volverán,
no me dejes ir.
Sí tú no me retienes, yo no volveré,
no volveré aunque me llames, no volveré,
no permitas por favor, no permitas que me vaya,
por favor no me dejes ir, ir
las hojas que vuelan ya, ya nunca volverán,
no me dejes ir ,
no me dejes ir,
no me dejes ir.
Jorge J. Flores Durán.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
MUY BUENO
ResponderEliminarJaime Hales
Bello aunque dramático pero bello.
ResponderEliminarGracias , te encuentro adorable , y que poema.
ResponderEliminarbesos nos vemos el 30 te enviare mañana la invitacion
Gracias Jorge!!!!
ResponderEliminarMaravillosa pero...
Me dejaste ir
y las hojas nunca volvieron
solo volvieron mis recuerdos de tantos años, de tantas miradas
solo volvio mi silencio
solo volvió mi sombra
y el cactus de la montaña
nunca pensó que el no reposaría allí
y él se fue y se llevó su soledad y su tristeza
J.C.
Sencillo y profundo, como el juego del delfín como la mirada del alba, como cuando en medio del vuelo una golondrina señala el lugar dende estuvieron de paso el año anteriior
ResponderEliminarAbrazos
luis
Gracias Jorge, muy bello poema. Muy bello regalo.
ResponderEliminarCariños
Lindo poema, con un dejo de angustia y otro de dolor...con lindas palabras, con sugerentes reiteraciones y conmovedoras advertencias.
ResponderEliminarGRACIAS !Lindo regalo
gracias jorge,
ResponderEliminarque poema de dolor.....
Tu estas bien?
Un abrazo largo y gracias por el poema Jorge...castillo
ResponderEliminarHermoso!!, Felicitaciones!!
ResponderEliminarMuchas gracias por el bello poema, así, casi como un susurro, como en sordina, sin embargo, extenso y profundo, potente en su llamado.
ResponderEliminarUn saludo,
J. Miguel
Jorge !!! No te vayas a ninguna parte.Déjate de arrancar o de pasear que aquí estás de turno permanente.
ResponderEliminarComo sabes que me cuesta entender, explícame con palabras concretas en qué andas.
Un abrazo