Biblioteca nacional

Cambiar por cambiar: Metro Santa Lucía / Biblioteca nacional

No puedo dejar de opinar sobre una etérea proposición, me refiero a renombrar la estación Santa Lucía del Metro de la ciudad de Santiago, sustituirla por el de Biblioteca nacional, la razón que la sustenta es que muy pronto éste inmueble tangible cumplirá 200 años. La primera reacción es entender que es una idea de buena bonanza de buena crianza, pero como la proposición viene de la poesía no puedo dejar de pronunciarme.
Se busca cambiar el nombre de una estación de metro, si se quiere cambiar los nombre por la importancia de los objetos habrá que pensar en cambiar otros quizás no sean de tan buena bonanza pero si son significativos, por ejemplo la estación del metro Moneda se podría llamar “Aviones Hawker Hunter” por el inicio del genocidio al pueblo chileno en 1973, o la estación Baquedano bien se podría llamar “La frontera” como la línea que separa dos mundos irreconciliables, o la estación Irarrázaval por el nombre “ La putas” por la cercanía que tiene a la calle San Camilo conocida por acoger un su longitud a las más destacadas casas de citas o de prostíbulos, visitadas por presidentes, senadores, diputados, jefes de partido de esta república, incluso llegaron a visitarlas algunos jovencitos de la época que hoy se rascan las bolas en el hemiciclo del Senado.
Si se quiere cambiar… bueno cambiemos, empecemos a dejar atrás la buena bonanza, que poco o nada tiene que ver con la poesía.

Jorge J. Flores Durán
Poeta.

Comentarios

  1. Anónimo6:12 p. m.

    Bien,Jorge
    Tal vez sería más sensato poner hartos buses bibliotecas que se llamen poesía, dimensi´n poética de la vida, sabiduría poética,la popesía y sus tías la músi a y el canto, la poesia de la cultura mapuche, la poesía de los mitios chilotes..
    .Abrazos
    luis

    ResponderEliminar
  2. Anónimo6:24 p. m.

    No será mucho tanto cambio de nombre?
    Si es por eso mejor le cambiamos el nombre al país, de Chile a Chalayla y se acabó.

    Un abrazo,
    Pau

    ResponderEliminar
  3. Anónimo7:38 p. m.

    Bien Compadre!!!
    la voz de un guerrero de las palabras y las denominaciones consecuentes!!!
    un abrazo
    Juan Carlos

    ResponderEliminar
  4. Anónimo12:09 p. m.

    muy de acuerdo contigo, gracias por tu reflexion.
    saludos

    ResponderEliminar
  5. Anónimo10:14 a. m.

    jorge que tal .estoy de acuerdo contigo con respecto al cambio de nombre de ciertas estaciones y lugares así como en isla de maipo no hay ninguna calle que recuerde los desaparecidos de lonquen .saludos

    ResponderEliminar
  6. Anónimo12:09 p. m.

    Jorge, buenas tus proposiciones pero tal vez el lenguaje un poco descontrolado...poco decoroso.
    X.

    ResponderEliminar
  7. Anónimo2:36 p. m.

    ¡Vaya, vaya, JOrge! Valiente comentario.
    Saludos cordiales,
    v

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Gracias por escribirme. Te responderé a la brevedad. Jorge J. Flores Durán

Entradas más populares de este blog

Charles Baudelaire … la carta suicida

Toni Morrison

Aleucse, o escuela al revés