Sábado de lluvias


Hoy es sábado de lluvias, el que desee que continué con la historia.
Jorge.

Muchas veces pensé que podía reencontrarme contigo al pasear por las calles, razón por la cual recorro sin descanso todos los lugares que pienso que tú también lo harás, como los cafés, las librerías, las tiendas de ropa artesanal, los anticuarios, las perfumerías, recorro las calles en busca de algún rastro tuyo, voy tras de una pista, de un signo. En fin, recorro incansablemente la ciudad a tu encuentro. Los días sábados me instalo en esa librería donde uno puede tomar una copa de vino al hojear los libros, al escuchar la campanilla de la puerta, mi corazón se confunde al creer que serás tú la que entrará, una vez te vi deslizar tu mano por las hojas de la novela En busca del tiempo perdido, de Marcel Proust, yo creo que te debes acordar, fue el día sábado cuando nos conocimos, no sé cómo pude hablarte, quizás será porque conozco bien esa novela y al verte confundida exclame ―Buena elección, no se va arrepentir― Luego nos fuimos a tomar un café …bueno el resto tú lo sabes, acierto y desaciertos.

Comentarios

  1. "Saborear el aire en ese día...
    una experiencia partícular,
    una canción que se lleva en la mente
    y que se desprende ,
    en una servilleta en cualquier lugar."

    besitos de luz
    ten un buen domingo

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  2. Disfrutar el dia y la lluvia que nos inspira,
    muy bonito el texto, un placer leerte.
    que tengas una feliz semana.

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  3. Anónimo10:45 a. m.

    Espero que no sea cierto que recorre las calles por si la encuentra. ¡guau!
    Espero que sea sólo literatura.

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  4. Como cada sábado he tomado el metro , me he bajado en St Germain-des-Prés y me he sentado en el café de Flore.
    Sé que no vendrás y te espero.Me doy cuenta de que estoy sola y tengo miedo.
    Dejo el "Tiempo perdido" sin abrir sobre la mesa.
    Se alzó un muro entre nosotros que no fuimos capaces de derribar. Recuerdo cuando me hablabas de este café, recuerdo tu entusiasmo al hablarme de Sartre y de su relación con Simone de Beauvoir, del existencialismo,del París que tú amabas, por eso me refugié aquí.
    Pienso en tí más allá de las palabras, hablo contigo en silencio rodeada de gente que no conozco y trato de no perderme una vez más.
    Cuando nos separamos entendí tu soledad y la mía, entendí que no basta con amar, que se han de construir reservas de agua para no naufragar en los desiertos del mundo real.
    Cuánto lloré al marcharme, pero tenía que hacerlo, me enseñaste que el amor es un acto de generosidad, tú eres así y por eso te amo.
    Hoy aquí llueve , es hora de volver a casa.

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Gracias por escribirme. Te responderé a la brevedad. Jorge J. Flores Durán

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