Y ahora qué vamos hacer sin Benedetti.

“Y ahora qué vamos a hacer sin Benedetti?” Me escribió para preguntármelo desde Venezuela, una amiga de largos años. Buena pregunta; Qué vamos a hacer. Pienso que seguiremos adelante, más adelante aún, más adelante del pensamiento, cuando muere un escritor querido como lo fue Don Mario como dicen en Chile para rendir honores, como salvas al aire, solo muere la carne, la piel, el hálito se esfuma, su obra sobrevive y también la discusión de ella. Para mí la obra literaria de Don Mario, estará unida para siempre a su novela La tregua, prosa arriesgada, no solo por su forma, también y sobre todo por su contenido. La desaparición de este escritor se une a una larga lista de olvidados, que dejaron una marca en este continente. Sin embargo la visión de Benedetti, es la visión del Cono Sur, de América Latina vista desde la influencia europea, en la obra de Don Mario es difícil encontrar el sol, la humedad de la otra parte del continente, faltan los colores, los matices. Como poeta es parte de la llamada poesía política que inaugura Víctor Hugo en Francia, y desde ahí nace esta especial concepción de que la literatura “sirve” para la emancipación del hombre, así lo han entendido muchos, pero muchos personajes en este continente, que luego de un modesto reconocimiento van o salen a la arena política formal. Don Mario no forma parte de esos personajes, pero sí su poesía, pues los hombres son parte de lo que leen , de lo que ven, de lo que escuchan y en esos años estaban más marcados los ejes de lo bueno y lo malo. En el inicio del siglo XXI es el momento de analizar la literatura con ojos críticos y menos benévolos, todo está dado para que surjan nuevas corrientes poéticas, que vayan dejando de lado las influencias virales en la literatura, independientemente de lo noble que pueda ser el fin de éstas. Don Mario ya no está, es cierto pero queda La tregua. Sí, su tregua, que bien pudo convertirse en la emboscada del poeta Benedetti. Lamento su deceso y su desaparición.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Charles Baudelaire … la carta suicida

Toni Morrison

Aleucse, o escuela al revés