Mi padre cano.

Mi padre cano, que se acerca al declive de su vida, dice a cada instante, a cada minuto, que se irá, que recomenzará su vida. ¿Dónde podrán ir las canas? Si ya no puede mover sus pies, ¿Por qué huye el hombre? Huye realmente, pero de qué huye un hombre que dice que no tiene nada, que perdió lo que amó, porqué huimos los hombres, de qué huimos realmente, pero de qué huimos los hombres que nada tenemos?. Mi padre cano, que se acerca al declive de su vida, dice a cada instante, a cada minuto, que se irá, que recomenzará su vida. Recomenzar la vida pero cuantas vidas tenemos, una, diez, mil cuántas caben en la mano, cinco, diez, mil cuántas caben. Porqué huyen los hombres que todo lo tienen, yo no entiendo su deseo, pero me intriga, él sabe que no se puede ir físicamente, pero su mente vuela y se quiere marchar, él me pregunta pero me avisa realmente, si no me encuentras en casa es por que me he ido, tu te encargas de todo, siento caer los escombros en mi espalda lo que el padre no se quiere llevar, porqué me debería quedar yo con su vida, esa, la que desea dejar, sesenta años, cinco días a la semana de ocho de la mañana hasta las cuatro de la tarde multiplicado por los años ya dichos, cuantos ladrillos son los que desea dejar. Mi padre cano, que se acerca al declive de su vida, dice a cada instante, a cada minuto, que se irá, que recomenzará su vida, ¿Por qué huye el hombre? Huye realmente, pero de qué huye un hombre que dice que no tiene nada, donde estará el misterio, el gran mar negro donde todos queremos nadar, llevar una rosa en la oscuridad. Porqué me debería quedar yo con su vida si él quiere partir, salir, alejarse, soñar, respirar. ¿Dónde podrán ir las canas? Si ya no puede mover sus pies, Adelante entonces, es su vida, que viaje lejos con sus ojos hermosos, si así lo desean, pero llévate tu vida, que es tuya y de nadie más, de nadie mas es la vida. Mi padre cano, que se acerca al declive de su vida, dice a cada instante, a cada minuto, que se irá, que recomenzará su vida. Uno puede volar a cualquier edad, salir, salir, así me lo ha dicho mi padre cano que me dice al oído que se irá, que recomenzará su vida y sonríe, canas que aún no cubren su alegría, vuela, vuela si lo deseas pero llévate tu vida, que es tuya y de nadie más, de nadie más es la vida, de nadie más es la vida, vuela padre, adelante entonces, uno puede volar a cualquier edad, yo te acompañaré en tu último viaje nadaremos juntos en el misterio, el gran mar negro donde todos queremos nadar, pero llévate tú la rosa que la vas a necesitar, en ese viaje. Mi padre cano, que se acerca al declive de su vida, dice a cada instante, a cada minuto, que se irá, que recomenzará su vida. ¿Dónde podrán ir las canas? Si ya no puede mover sus pies, ¿Por qué huye el hombre? Huye realmente, pero de qué huye un hombre que dice que no tiene nada. Adiós padre. Vuela.

Jorge J. Flores Durán.

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