Poesía

La mala vida

En este mundo, donde el dinero todo lo compra, moriré de amor. Entonces que alguien me dispare desde la montaña, para luego caer en la pradera, como en los cuentos, donde el dinero no tiene valor. Como el soldado dormido en la estepa verde, como lo hizo morir Arthur Rimbaud en octubre de 1870. Así deseé mi muerte cuando no sabía del dolor, con dos agujeros rojos en el lado derecho de mi corazón; así soñé la muerte entonces, cuando no conocía el color de la sangre, la mala sangre. Pero yo quiero vivir aunque sea en la sombra de un puente, al lado del pordiosero que tiene que morir para vivir, como la mala vida.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Charles Baudelaire … la carta suicida

Toni Morrison

Aleucse, o escuela al revés