Poesía y ciencia en Museo de Santiago Casa Colorada



Que difícil es explicar, — el Porqué— de escribir un libro. Escuché alguna vez decir que un poeta no debe explicar porqué escribe, es una regla de oro suelen decir. Uno podría concordar con esto, o no; lo cierto que es una afirmación que merece una respuesta. Para mi, escribir es un acto natural, como mirar, como extender la mano para saludar, no veo misterio alguno en esto, pero si alguien me lo prohibiera sería distinto, es como si alguien me diera una orden de no respirar, o de no contemplar. Es por eso que cuando algo o alguien trata de cambiar el curso natural de las cosas ... empieza el movimiento de este mundo. Yo soy poeta desde que tengo recuerdo y con el tiempo he ido construyendo una visión poética de la realidad, no me relaciono de otra forma con el mundo que no sea a través de la poesía. Entonces la respuesta a la primera pregunta ha sido dada, es decir no es necesario responder.
Yo escribí este libro pensando en los que no pueden hablar, no por que estén mudos sino porque no pueden hablar. Yo vivo en un país donde los enfermos se enferman antes de enfermar, como los muertos que mueren antes de morir, como los jóvenes que envejecen antes de ser joven. Porque hay algo que roba todo lo que merecemos y también todo lo que uno quiere, — el olvido— Yo no quiero que a los enfermos que todo lo olvidan, los olviden.
Somos un país joven y lo poco que tiene lo quiere olvidar, esto no es culpa de la enfermedad sino de un país que se deja enfermar. El poeta no tiene ninguna obligación de escribir, sin embargo, lo hace todos los días, es un acto libre un acto soberano, pero sobre todo es un acto individual, es la relación que existe entre el silencio y el lento movimiento que hace la boca, su mano obedece aunque no lo desee, los poetas escriben antes de escribir antes de soñar, antes del beso, antes de la lágrima pero muchas veces todo se pierde, en menos de un segundo todo acaba, es imposible reconstruirlo, es por eso que los libros son importantes son un bien público, por eso es difícil olvidar un libro, aunque nadie lo lea en sus inicios el solo hecho que exista es la esperanza, pues alguien lo leerá. Es el circulo virtuoso, los poetas leemos otros libros de otros poetas, así se dieron la mano los poetas parmasianos – o los poetas simbolistas como también se conocen - estrecharon sus manos con sus antecesores. Leer… la lectura es la esperanza del mundo humanista, del mundo solidario, del mundo que no niega al próximo, al amigo. Leer, leer por placer no por obligación, es el camino del crecimiento personal y social. Muchas personas se han formado en los valores humanistas a través de la lectura y muchos escritores y poetas han aportado con sus letras, a que existan cambios. Yo escribí este libro, pensando en el dolor de los familiares que ven partir a sus seres queridos como cuando zarpa un barco, los pañuelos no son suficientes para despedirse, para comunicarse, están ahí como una fotografía, y nosotros vamos perdiendo el color como lo hacen las hojas en otoño, somos una fotografía en sepia, envejecimos antes, mucho antes, hay algo injusto, ellos que tanto nos quieren nos provocan dolor, entonces entendemos que han enfermado y que no es causa del desamor.
Yo escribí este libro porque lo tenía adentro de mi, como cuando alguien guarda una ilusión, recuerdo que salió muy rápido, algo así como una fuga ...antes que amanezca el día, mas demoré en su corrección y en su versión en francés. Así como nació, velozmente lo perdí, es un hijo adelantado, ha querido volar antes que tenga alas, recién cumple un año y ya tiene pasaporte y vuela por otros países, si este libro tuvo algo subliminal fue descubierto de inmediato.
La poesía, la niegan pero no desaparece, es como el viento aunque no se pueda ver las personas cierran los postigos de sus ventanas, pero lentamente llega el viento al corazón de todos nosotros. La poesía no es superada, es otra parte del cuerpo humano, que es alimentada igual que otro órgano del cuerpo, si el corazón no bombea sangre muere, la poesía es eso —es vida—.
Quien quiera tenerla la puede tener, solo debe esperarla debajo de una copa de un árbol, como los pinos del pintor Magrite que tanto apreciaba mi hermano Genaro, la poesía puede estar en el desierto cuando el sol nos recuerda que la vida necesita de calor ...tenemos que abrirnos a la belleza de la palabra, no tan solo escribir pensando en el contenido del verso, los juglares, caminaban distancias enormes, muchas veces no podían regresar, no existían caminos ...entonces los manteles siempre estaban extendidos en la vida de las personas, tampoco en aquella época existían países, hay muchas cosas que hoy existen que antes no existían, como las enfermedades, como la locura, pero siempre a los juglares se le veía con la sonrisa nadie los indicaba con el dedo, esa fuerza por vivir debemos recobrarla, que a pesar de la adversidad nadie nos quita el derecho a ser feliz y a luchar, por eso, ¡viva la poesía !
Este libro está escrito en francés, porque para mi, es mi segunda lengua, que a veces es la primera, yo empecé a hablar francés a los 16 años, la primera vez que tuve que hablar de amor fue en francés, y los primeros besos fueron en francés, muchas cosas las hice en francés primero…..como exponer una idea propia y defenderla, los primeros libros que compré fueron en francés. Cuando uno tiene 16 años, todo es fundamental, tengo recuerdos hermosos, de la ciudad de Paris. En esa ciudad conocí a mis amigos a Françoise, Michel, a Gilles, en esa ciudad nos juntábamos a discutir el periódico, en esa ciudad me hice un dependiente de la bibliotecas, de las librerías, del café negro sin azúcar, de los cigarrillos negros, del calvados, del pastis, de las crêpes, de las castañas tostadas. En Francia me formé culturalmente, es por eso que este poemario está en francés, porque yo llevo dos timbres, como el amor, siempre es de a dos, como la mirada que recibe a la otra. En Paris aprendí a querer los libros, como quien quiere a los hijos, ahí conocí muchas librerías, me recuerdo de una, Maspero, de propiedad de un viejo editor y librero, estaba ubicada en las calles del barrio latino. Como todos los jóvenes yo tampoco tenía dinero para gastar, pero la recorría miraba los volúmenes los ojeaba, leía la solapa y pensaba que algún día yo también escribiría un libro, eso puede ser el inicio del escritor, ya saben… quien va mucho a las librerías tiene ya destino. Yo anotaba los nombres de los textos e iba a las bibliotecas municipales, o a las que estaban en las universidades, costumbre que conservo hasta el día de hoy, este libro lo escribí en una biblioteca. Un poeta, no es solo quien escribe versos -aunque sean estos significativos- es una forma de vida, vive en un mundo propio, con lenguaje propio, con colores propios, con sabores propios, con dolores propios, es una desconexión de lo material, pero a su vez conectado a tierra, está lleno de tierra, está enterrado, algo así como cuando cae un meteorito. ¿Por qué hago estas reflexiones? Las hago pues estoy seguro que en esta sala debe haber alguien que se debe estar preguntando si toma este camino.
He explicado porqué escribí el libro, ahora, explicaré porqué está dedicado a los familiares de los enfermos de Alzheimer. Mi madre padeció de una enfermedad irreversible, de una enfermedad producida por la falta de justicia, por la pérdida de sus hijos, su primer diagnostico fue Alzheimer. La corporación me acogió, y me hizo más llevadero el dolor de ver irse a un ser querido. Es por eso que he dedicado este libro a los familiares de los enfermos, como una muestra de agradecimiento por el apoyo y cariño recibido.
El silencio, el silencio que tanto quise hoy me abraza y lo detesto, estos versos son de un poema que escribí cuando sentí el silencio lleno de cuchillos, quién iba a pensar que 28 años después iba a sentir lo mismo, ese silencio que sale estridente de los labios de los enfermos yo lo escuché, la mirada parecida a un desvarío. Quién? Quién? Quién sabe si será parecido a la nada, pero son nuestros familiares, hay que apoyarlos, quererlos. Yo lo he hecho con este poemario, yo me he despedido como lo hace un poeta, con versos, con el lenguaje.
Si, el lenguaje, es la herramienta que nos sirve para luchar contra la ignorancia y así luchar contra la pobreza. Nuestro país tiene condiciones especiales para que la lectura sea expedita, no como en otros países, donde existen más de 20 lenguas oficiales, donde la edición de libros se convierte en un problema de verdad, aquí tenemos la misma lengua y otras que se están muriendo, la misma lengua en casi todo el continente. La edición de un libro no supera los 100 ejemplares, una gran edición no supera los 300, no puede ser que existan tirajes tan limitados, hay algo estructural en el trabajo editorial. Muchas veces somos los mismos escritores y poetas que debemos financiar nuestras ediciones, pues no hay acogida en las editoriales. Este libro recorrió varias y no hubo repuestas honestas, la propia asistencia a este lanzamiento comprueba lo equivocados que estaban. Pero esto no es un problema nacional ni de este siglo, la gran obra maestra La búsqueda del tiempo perdido de Marcel Proust fue rechazada por una importante editorial. Perseverar es también poesía, trabajar en ella ...todos los días y las noches y los días, es también poesía, así lo han entendido, los grandes hombres y mujeres en la historia del pensamiento humano, grandes obras del patrimonio de la humanidad no las conoceríamos si los poetas se hubiesen quedado con la primera palabra. Hemos escuchado el poema "las tardes" escrito en prosa, en ese poema describo partes del barrio parisino que me acogió, es un barrio lleno de historia y de pasado, detrás del relato está la calle Mouffetard, la rue Mouffetard, es como una culebra, larga muy larga, tiene adoquines en sus pies, empieza en la avenida Les Gobelins, y termina cerca muy cerca del boulevard de Saint Germain des Près, la rue Mouffetard comienza con un mercado de abastos, de verduras y frutas, sigue con teatros y cines y termina con restaurantes, de todos los países como las naciones unidas. El poema habla del Jardin de Plantes, a través de él se llega a la estación de trenes de Austerlitz, es un paseo hermoso… se los recomiendo, ahí se encuentra un puente del mismo nombre, que conecta con el otro lado de Paris cerca muy cerca de la plaza de la Bastille, es otro mundo, más popular, pero Paris tiene eso, a pesar de las diferencias, tiene nexos para abordar. En esa estación de trenes, salían a diario los trenes, durante la ocupación nazi, desde Paris, hacia los campos de concentración y de exterminio, madres judías con sus hijos, directamente a la cámara de gases, pero a pesar del horror Paris no olvida su pasado. Si nos acordamos de la novela Los miserables de Víctor Hugo, sabremos que por ahí también pasó Jean Valjean, junto a Cossete su hija adoptiva, que buscaba donde protegerla, pagó un impuesto, en ese mismo puente, también lo hizo el policía que los perseguía. _También la literatura recoge el pasado de un país y no olvida_.
Quizás una segunda pregunta será ¿Por qué escriben los poetas? —, sin embargo no existe una respuesta universal, muchos poetas han caído en la tentación de responder a lo que no tiene respuesta, ¿Por qué escriben los poetas? Gonzalo Rojas, ha dicho que él es un poeta pedregoso, se inspira en las piedras, qué más sabio que eso, pues ellas llevan las fuerza de los siglos, habla de su Lebu, donde el jardín llega al mar. La poesía de G. Mistral también hay que entenderla en su entorno, en la lejanía, en los ruidos de los cerros, cuando la naturaleza ilumina a destiempo los montes como si tuviera una linterna. Vicente Huidobro, habla del mar, su enorme obsesión por describir la llegada del mar a la tierra, las brisas, su enojo, del divorcio. Altazor libro que cambia la gravedad, nos hace viajar en el sentido inverso, como si los torrentes de sangre en nuestras venas se devolvieran al nacimiento. Neruda, de una poesía ambiciosa, que le escribió a todo a casi todo, pero es en Residencia en la tierra donde se revela al poeta en su estado más puro, luego evoluciona a la poesía política que inaugurara Víctor Hugo muchos, muchos años antes. Lo que queda en la retina de la obra del poeta son sus versos de amor, los versos del capitán, 20 poemas de amor y una canción desesperada.
¿Por qué escriben los poetas? En la década de los años 70 muchos poetas cayeron en la tentación de escribir lo que ellos estimaban lo que era justo o injusto, presionados sin lugar a dudas por el momento social que se vivía, influenciados por los poetas Hernández, Lorca, Alberti, los siguen luego Guillén, Cardenal, Benedetti Roque Dalton, por nombrar algunos, esa poesía deberá lidiar con el ojo critico de las nuevas generaciones, sobrevivirá ésta, eso lo dirá el tiempo. Los poetas a través de sus versos logran proteger lo más hermoso del ser humano, su belleza, pero también lo contrario. Muchos presenciaron cómo el mundo se contraía, pero lograron salvar lo mejor de la humanidad, otros escriben para olvidarse que existen, como Stéphane Mallarme, quien decía: "escribo para borrar mi vida",. El lector podrá decir que es una poesía suicida, pero no, es de una sensibilidad y ternura, diría infinita, sin embargo Andrés Breton luego de leerla, considera que es una poesía perfecta, dando nacimiento como respuesta un lenguaje poético espontáneo, también encontramos en otros escritores contradicciones como esta ¿qué es ejercicio literario? comunicar? Flaubert responde al comentar su libro correspondance que escribir es vivir. En resumen la poesía no tiene apellido podríamos decir, es solo poesía.
Es así como se ha ido construyendo el pensamiento humano, —es uno solo— como el agua es una sola, es dulce o salada pero es agua, como el Día tiene la mañana y la noche donde estemos siempre será Día.
El pensamiento humano es uno solo, no se puede dividir, quien crea lo contrario le ofrezco un cuchillo para que intente partir la tierra en dos, ¿podrá hacerlo?.
Poesía y ciencia nuevamente nos ha convocado, para hablar del olvido, ...entonces en la memoria se aloja la palabra y la palabra es este mundo ....La noche ha llegado, primero baja su bandera, luego hace descender sus estrellas, y yo se las ofrezco a ustedes de todo corazón.
Muchas gracias por asistir y por habernos acompañado durante este año.
Si no recuerdas. Lo haré por ti.
Poeta Jorge J. Flores Durán

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