Las tardes

Las tardes, para mi son frías de luz tenue, las tardes para mi son como las del barrio de Censier, las tardes para mi son como la reclusión, igual como se guarda la tarde en el Jardín de Plantas, suave se acurruca cerca del río a esperar el tren, Las tardes, para mi, son cuadros que se guardan en los museos con candados de bronce, entonces perdida estará su llave y oxidada, las tardes, para mi son la despedida del día domingo a las cinco de la tarde, y recoges el diario ajado, nada queda por hacer, salvo mirar a la nada, las tardes, para mi son mi ombligo, son un pestañar solitario y lento, las tardes, para mi son las personas que conozco como un regalo atrasado, un regalo con disculpas, un regalo tímido, un regalo sin cinta, sin rosa, un regalo escondido en una hoja de papel Kraft, las tardes, para mi son tomar un café en una mesita de cubierta mármol frente a una ventana, las tardes, para mi son la espera bermeja, las tardes, para mi son tus ojos que esperan la mirada para esquivarla, las tardes, para mi son los deseos de que seas feliz.

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