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Recuerdo y no recuerdo XCVII

Ella
Yo, no me llevo nada. Lo que tuve lo perdí mirándote a los ojos,
tantas madrugadas que emigraron sin ser editadas, se quedan junto al parque,
que de testigo de nuestras conversaciones, pasó ser juez y sentencia.
El amor me lo llevo pues me pertenece, germinará en otros labios, con otras palabras, sin ilusión,
pero con certeza no será del primero o del segundo, si no de quien me merezca.
La vida es corta para creer en el arrepentimiento, la vida es corta a pesar de sus días y meses, es corta la vida, aunque se viva mucho.
Los hombres somos parte del tiempo, y si el amor no brota se trasforma en hiel, o en oscuros brebajes, y el sediento sentirá el vacío y elocuentes ritmos deslunado.
Nuestro amor pudo estar en una gran enciclopedia, y seguramente un lector se detendrá en esa página sin poder avanzar, pero no lo fue. Tu ayudaste alojarlo en un obituario, pese a tus insistencias para rescatarlo.
Si la razón de la ruptura es un tercero, todo sería más fácil, se sabría el origen de l…

Recuerdo y no recuerdo XCVI

El
Hay momentos en la vida, -también-, para entender que el cuerpo nada puede hacer, más que esperar las decisiones de los latidos del corazón.
No es una forma de capitular frente “a lo que todo es posible”, si no es entender la magnitud del ser humano, un día está de pie y otro día derrotado.
Y para mí la tierra eres tú, eres el cable que ata los barcos al muelle, mi fuerza está en tus movimientos,
si tú te liberas yo también lo estaré, es la fuerza contraria que restituirá nuestros inicios,
y a lo mejor, y quizás, y probablemente, y si se dan las cosas, yo pueda explicarte,
o tú puedas entender: que por más juntos nos encontremos, alguien puede separarnos, sea con ignominia o con dulzura.
Cuanto tiempo cuesta entender lo anterior, para ti ha sido más largo y difícil, y para mí fue abrupto y doloroso,
el resultado es que hoy nos vemos desde dos veredas diferente, tú estás en la incomprensión y yo sin poder ser convincente.
Tu pierdes el presente, y yo te pierdo a ti, y en ese movimi…

Recuerdo y no recuerdo XCV

Recuerdo y no recuerdo XCV Ella Hablas, o creo que hablas, es que te asemejas a un canto de aves encerradas, a un beso sobre un velo, a una carta sin escritura, sin dirección. Tienes el don de los discursos, dado desde una tarima hacia el cielo, sin ver las sonrisas ni los quejidos de los oyentes, solo interesa los aplausos y sus vítores, o los que se entregan en simposios, donde se habla mucho y se come poco, y las frases duermen de tanto ser escuchadas. Me has provocado hilaridad, pero el humor no puede esconder la verdad, muchos apelan a la broma para no decir nada o retardar lo inevitable, es una forma de sumisión frente al poder, una forma extraña de pedir perdón. Te escabulles en los slogans, en los carteles, en las rimas y las acentuaciones, y de lo que te estoy pidiendo, nada. Cómo se puede dialogar con alguien, que ríe y bromea con los más serio, hay momento en la vida que hay que afrontar lo más difícil, abstraerse del miedo y de las debilidades. Hay momentos en la vida, qu…

Recuerdo y no recuerdo XCIV

El Si mis argumentos caen al vacío, y tus oídos revelan tu indiferencia, no tengo otra posibilidad que apelar a la confianza merecida, y al tiempo transcurrido; has un aro, en esta contienda, donde el resultado se sabe de antemano. Hoy, tú tienes la fuerza de la verdad, y quién la usa a desmedro del otro, niega tan importante trofeo. Vencer no es aplastar a un tercero, sino rectificar rumbos, generar armonía para que se puedan cerrar las heridas, Todos tenemos los mismos derechos, y un error no sesga el pensamiento, y la virtud no te lleva al cielo, en todos los caminos encontrarás distintas flores, distintas piedras y distintos árboles, y no por ello se abandonan unos a los otros. La diferencia es parte de esta vida, por más que reflejen los ríos o sus escarchas, no serán nunca espejo, para dictar similitud, porque nada es igual al otro. Vuelve a pensar todo, luego podrás encontrar una pista, una señal, para descifrar la carta del amor; hazlo tú, que puedes escuchar y hablar y por lo tanto…

Recuerdo y no recuerdo XCIII

Ella Vivir pensando, que por bueno que haya sido el amor, este siempre tendrá un final feliz, aunque en su recorrido se dio sobre púas, y de la sangre se bebió para mitigar la sed. Te comportas como un adolescente, al pensar que los besos son un sello de lacre, creyendo con eso inmortalizar y cerrar el compromiso, eso solo consigue no dejar salir lo hermoso, pero tampoco deja entrar lo nuevo. Entre sueños, y lecturas prolongadas de hermosos libros, has morado todo este tiempo, pensaste que esa era la fortificación para defender lo que quieres. Y tus ojos se nublaron, sin ver los dientes que nos asechaban, para darnos el mordisco final. Yo desperté y te puse en aviso, pero has preferido seguir soñando como un niño que duerme en su cuja. Me dejaste abandonada en la realidad, y tú continúas en la nube más dulce, esa que nutren los relatos y los personajes, de tu extensa biblioteca. Mientras mi cuerpo se llena de marcas, por las heridas que ha provocado tu silencio, yo no tengo otra posibilidad…

Recuerdo y no recuerdo XCII

El
Sí el amor hace daño es por su existencia, es su natura. La dulzura se inicia y termina en la boca, que más se puede pedir.
Toda casa es bella, hasta que se derrumba y el tiempo lo perdemos contando los ladrillos que sobrevivieron.
A pesar de tus declaraciones y misivas, lo que siento por ti es sublime y feraz,
no existe argumento que supere tal afirmación, no hay ley que pueda doblar ese sentimiento,
lo que me pides es poco, como decir tu nombre, sabrás que para mí es más fácil levantar las montañas que recordarlo,
con certeza me pertenecías y te amé. Pero te voy olvidando, en cada segundo que transcurre, algo desaparece de ti en mí.
No hay tristeza más inmensa en la vida, que sentir que vas perdiendo el amor, más aún, cuando no sabes el nombre de quién pierdes.
Sutil pero indeleble, son mis ruegos para pedir y pedirte que esperes, que la razón no triunfe esta vez y que no se adelante al corazón.
Si en vez de lluvia cayeran versos, nuestros hombros no podrán resistir el peso de la…

Recuerdo y no recuerdo XCI

Ella No me dejas otra opción, la de apartarte de mí, me alejaré, no fue lo que buscaba, pero tú no das tregua. Cada insistencia tuya son golpes a mi corazón, no respetas mis decisiones, no respetas mis sentimientos, no consideras mi voluntad. Surge en ti, el tirano escondido, el manipulador solapado, que con benevolencia engaña, reprime y encarcela. Dentro de toda bondad se esconde una maldad superior, en cada generosidad habita una avaricia mayor. Siempre huía de estos conceptos, los consideraba frívolos y calculadores, y con tu silencio los has validado, naciendo en mí el desconcierto. Tu amor ahora me hace daño. Contigo el tiempo se ha detenido, no avanza ni retrocede, te has quedado en una puerta, no entras y no sales de mi vida. Te pedí, te supliqué que recordaras mi nombre y me respondes con tus ojos extraviados, ¿Cómo podré saber lo que quieres decir?. Con un murmullo, no se conquista a una mujer, ni se le retiene, que lejos está el hombre del que me enamoré, que distante se encuentra el…