28 agosto 2016

Recuerdo y no recuerdo XLVII


Ella
Me recuerdo del libro que guardaba mi madre en su mesita de noche,
lo ocultaba sin resultado porque lo leía mientras ella iba de compras,
en una página se leía: La paciencia es violencia como la esperanza es derrota,
razones tendrán las madres al permitir leer los libros a sus hijas, a escondidas.
Tú me pides paciencia y lo siento como un acto violento
al obligarme hacer algo contra mi voluntad
¡Ay amor! las palabras disimulan nuestra pena y a su vez nos muestran la salida,
¿Dime, qué es para ti la espera? Mi respuesta la conozco.
Los querubes del Parque se recogieron en busca de una taza de leche caliente,
y el silencio triunfa nuevamente es la suerte de los inmerecidos.
Continuará….
Jorge J. Flores Durán


20 agosto 2016

Recuerdo y no recuerdo XLVI

El
Yo prometí amarte por siempre pensando que sí podía,
sin la cuartada de la senectud para extenderla sobre la mesa
u otras travesuras ingenuas para excusarme o cambiarlas por dulzura,
de todos modos, no tengo nada que decir frente a los árboles
que se encogen por la ebriedad de una nube perdida en la cota del corazón,
hay tanta hermosura en éste mundo que los sueños pueden jubilarse
y las palabras podrán dormir entre líneas y de punta a cabo de la hoja.
Es tan poco lo que pides, un nombre, y tan inmenso concederlo
me es más fácil juntar los dos polos terrestres a decir tu nombre,
ten paciencia no todos pueden hacer el mundo en pocos días.
Continuará….
Jorge J. Flores Durán

14 agosto 2016

Recuerdo y no recuerdo XLV



Ella.
Has recobrado el deseo y la alegría ahora recuerda mi nombre,
debo escucharlo de tus labios para seguir esperando o iniciar tu olvido,
¡ay amor! me empujas a definir éste dilema por la herida.
Tendremos un final hecho para la ilusión literaria o para los dogmas,
que distinto sería si accedieras al entusiasmo del cuerpo,
a la melancolía del sigilo, a la imprudencia de la sonrisa.
¡Que injusta es la vida! quién debe hacer el último esfuerzo es el más débil,
el que lleva meses y meses postrado en una silla sin responder a las preguntas,
éste golpe nos llegó siendo núbiles y las promesas de amor ya fueron juradas
¡Ay amor! Estaré esperando que de tu boca salga mi nombre, estaré esperando.
Continuará….
Jorge J. Flores Durán

07 agosto 2016

Recuerdo y no recuerdo XLIV



El.
Si de querer se trata yo he querido tanto hasta quedar herido
heridas de amor han surgido mientras he besado pensando en el olvido,
nadie puede amar sin saber que un día amanecerá estremecido
por el retiro de las palabras depositadas al oído.
Los hombres confiesan estar arrepentidos de no haber amado como es debido
tarde es para el perdón cuando no se escuchó que el amor no es de los arrepentidos
caminar por la vida pensando que las frutas llegarán sin haberlas merecido
es creer que el amor se compra con dinero o a granel en vez de ser agradecido
de los colores y perfumes que los ojos regalan al caminante más desapercibido,
no lo sabré yo que mi amor ha crecido y nunca me he arrepentido.
Continuará….
Jorge J. Flores Durán

31 julio 2016

Recuerdo y no recuerdo XLIII

Ella.
Busco en tus gavetas y cajones la respuesta a mí pesar,
una tras una levanto tus camisas y registro en los bolsillos,
ilusiona deseo encontrar un indicio una pista una señal
a este prolongado y cada vez mas difícil desencuentro.
Porqué llegabas con rosas a nuestra imberbe cita,
porqué me acostumbraste a la intensidad eléctrica del encanto,
hubiese sido mas simple y menos dolorosa pagar una pieza en un hotel
y establecer un calendario para saciar la cintura y luego cada uno a sus asuntos.
Hablabas de un mundo distinto y agitabas el ramillete de rosas, parecías un niño,
no supiste cuidar el corazón, cuidar mi corazón, no supiste querer en este mundo.
Continuará….
Jorge J. Flores Durán

23 julio 2016

Recuerdo y no recuerdo XLII


El
En un cine epiceno alguien sale de la sala sin motivo conocido
la linterna pregunta quién se ha retirado de improviso y descortésmente
la luz se dirige por debajo de las butacas por los rincones y hacia el cielo
encontrando lamentos, susurros, quejumbres y algunas lágrimas en el suelo,
sin lograr identificar a la persona requerida y sufriente.
El hombre mira a la mujer a los ojos para obtener su sonrisa
guardándolas en el corazón acto conocido como dulce egoísmo,
es la abreviación del recorrido pedestre por las veredas de hormigón
buscando un escaño para depositar los besos y las promesas.
¡Ay, ay! Porqué siento tanto dolor en el alma, siento tanto dolor, en el alma.
Continuará….
Jorge J. Flores Durán

16 julio 2016

Recuerdo y no recuerdo XLI

 Ella
Lo que está en la boca es fértil porque alguien lo ha depositado ahí
será  retirado en sigilo o con algarabía  dependiendo de las intenciones
ese fruto no puede esperar mucho ahí porque alguien lo podrá sustraer,
la dulzura nos encandila y con fuerza la deseamos para siempre,
sin saber (aún) que todo se disuelve en la boca, todo se disuelve, en la boca.
El tiempo y el amor se unen para crear algo más allá de los besos
nadie desea lo inexistente, lo imaginario, lo impalpable,
solo las palabras traen al mundo otros mundos por cada frase una posibilidad.
Yo pertenezco a ésta tierra, sin héroes, contaminada y brutalmente verdadera
por eso te he amado tanto y me duele tu silencio y no sabes cuánto me duele.
Continuará….
Jorge J. Flores Durán