25 febrero 2017

Recuerdo y no recuerdo LXXIII

Ella
Confesarse; es con tu alma, sin sacramentos ambulando por las naves, o por las capillas,
confesarse; sin recibir penitencias, u otros menesteres adyacentes,
o lindantes golpes al pecho, producto de una retórica aprendida,
y luego enseñada, a débiles almas que buscaban el agua, para llevarla a sus bocas.
¡Habla amor mío!, que las insensatas palabras de hoy, serán los versos más, más hermosos de mañana,
si no tuviste la libertad en lo racional, la tendrás en el sinsentido.
No tengas tristeza, o vergüenza, en decir que sientes miedo,
yo me vestiré de blanco para sanarte y no de negro para cerrar tus ojos.
Entiéndeme. No es que no tenga, es que no me alcanza,
para transitar de lo cotidiano a lo excepcional, te necesito a ti, y todos los días.
Continuará…
Jorge J. Flores Durán

18 febrero 2017

Recuerdo y no recuerdo LXXII

El
Confesiones. Entre la memoria de la carne y la del corazón, no tengo otra elección que tus ojos.
Una mujer hermosa me abrazo una noche, disimulando que era una casualidad, y me estremecí por conocer la infidelidad.
Todo lo malo desaparece, solo queda el recuerdo escondido en el amanecer,
al castigador le interesa que quede todo en tu piel.
No hay razón alguna para sentir culpa, todo se lo lleva el tiempo, hasta nuestros cuerpos.
He amado con la misma profundidad de la tierra, y lo he olvidado todo, sí de amor se nutren los hombres, hoy también de olvido.
Besar los mismos labios por largos años y de súbito besar otros y otros, no es más que una experiencia humana.
Negar lo anterior es construir la vida sobre una nube, a pesar de lo hermoso de la metáfora, las nubes lloran y desaparecen.
Me he confesado, sin sentir dolor en mis rodillas, ni agitado el corazón, sin sudor en las manos, con los ojos abierto.
De tantos esfuerzos por recordar, ya no hablo de lo que creo no olvidar,
está aún tu lugar en mi corazón, aunque lleves una capa cubriendo tu cuerpo.
¡Ay carne!, que tanto tienen tus labios, he de ser fuerte, para olvidar un beso tuyo, ¡Ay tu carne!, ¡Ay tu carne!, que si no fuera por ella ya habría muerto.
Continuará…
Jorge J. Flores Durán

11 febrero 2017

Recuerdo y no recuerdo LXXI

Ella
Cómo puedes hablar de tristeza, si ni siquiera, la tristeza te entristece.
Hay cosas de las cuales, no se puede hablar, y punto.
No se trata de falta de conocimiento, sino, de la discreción de los sentidos,
conocer las palabras, no autoriza a esparcirlas inesperadamente;
ellas, las palabras, son lápices en un estuche, se van sacando, a medida que las aprecies,
luego, se guardan y se saca otra de otro color, así se forman las frases,
y el escribano sonríe, a lo largo del papel, los lectores sonríen, en el suspiro y en la exhalación.
El amor y el odio, están en cada lado de una puerta, ambas pueden aplastar,
dependiendo del lado, que vas a entrar o salir.
Hay cosas de las cuales un hombre debe saber, y si no lo sabe, puede perder lo que ama.
Continuará…
Jorge J. Flores Durán

02 febrero 2017

Recuerdo y no recuerdo LXX

El
Me han robado las palabras, y yo he extraviado los besos, ambas acciones tienen el mismo origen: los labios.
Las palabras: porque las desnudan de todo sentido,
los besos: porque vuelan antes de llegar a otros labios;
sin embargo, estoy aquí, me parezco a un florero, a un adorno de yeso,
a una taza olvidada sobre una mesa,
los objetos, nunca tuvieron palabras y yo comienzo su olvido.
¡Y qué pasará con los besos!, no pueden quedar suspendido en el aire,
o llegan a destino, o se devuelven.
Alguien debió amarme con demasía, por el vacío enorme que siento y que no siento,
imaginar sentir, es el viaje por un sueño mudo, del cual no se desea despertar,
sentir, sin sentir es la tristeza más grande, es ver a todas las estrellas llorar sin consuelo, en una noche salada y sin mar.
Continuará…
Jorge J. Flores Durán

28 enero 2017

Recuerdo y no recuerdo LXIX
Ella
De qué mundo hablas, ¿conoces otro?, ¿cuántos conoces?
¿Habrá otros mejores?, el que está en la ventana, ¿tampoco te gusta?
Al silencio reiterado, surgen las preguntas reiteradas,
el silencio o la pregunta, es un balón que se estrella en una pared.
No busques más justificaciones en los libros,
por algo será, que ellos permanecen más tiempo cerrados que abierto,
el saber y el conocimiento, no está en sus hojas, si no en tus ojos al mirar al mundo.
Yo creí en ti, amé la fidelidad de tus palabras, amé tus sueños,
amé esa sonrisa sin domicilio que siempre la depositaste en mis labios,
no se trata de exigir, hablo de amor, que por noble que sea, lo puedes perder.
Continuará…
Jorge J. Flores Durán


21 enero 2017

Recuerdo y no recuerdo LXVIII

El
Miro las palmas de mis manos, y veo la misma palidez, que se encuentran en los libros con arresto bibliotecario.
Esos libros nunca saldrán en libertad, solo esperan, la visita dominical.
A la pregunta. ¿Qué escondo entre manos?, respondo lo acostumbrado: tu corazón,
lo escondo del viento, de mis egoísmos, lo escondo de los infortunios,
del hambre de otros, sobre todo, lo escondo de mi ignorancia para amar.
He perdido algo en todo este tiempo, un puente, entre lo más profundo de mi ser y lo que llamamos realidad,
Puedo ver, hablar, escuchar, oler, tocar, y sentir, y no logro darme a entender.
soy un ruido sin sonido, una lágrima sin agua, un beso sin labios, un adiós sin pañuelo.
Si me miro tanto las palmas de las manos, es para darme comprensión y fuerza,
Hay que ser fuerte en este mundo donde la verdad es más importante que las personas.
Continuará…
Jorge J. Flores Durán

14 enero 2017

Recuerdo y no recuerdo LXVII

Ella
Ser, que por ser no es. Sólo morando el mundo se es,
y ese hombre vivirá sin nacer.
Me amaste, pero no quisiste habitar mi vida,
me amaste sobre un papel, o si prefieres me dibujaste en tu existencia,
las personas conversan, se encantan, se desencantan, ríen, silban,
no permanecen, quietas o mudas, esas se llaman estatuas y están en los jardines.
Una forma de no amar es amar con demasía sin medir consecuencias,
sin preparar la despedida, pues en algún momento llegará.
Me amaste sin decirme que un día partirás y de la peor forma,
quedándote frente a mí, sin saber si estás o no estás.
Continuará…
Jorge J. Flores Durán